viernes, 13 de marzo de 2020

A VECES...

A veces me pregunto si merece la pena,
tanto esfuerzo para conseguir una cena,
lo que a otros se les da sin más,
porque sí, ya está.
Por ser hijo de tal,
de cual o de Pascual.
Por llamarse Ernesto y no ser honesto,
¡Qué sé yo!
A veces me pregunto si tiene sentido,
tanto esfuerzo,
tanto tiempo,
tantas explicaciones,
tantas alusiones,
especulaciones,
ilusiones y decepciones.
A veces me pregunto si merece la pena,
estos versos disfrazados de prosa,
este Rap de la cordura,
esta reflexión de la locura 
de un mundo que gira demasiado rápido,
sin saber ni dónde va.
Qué mareo,
vómito
y me irrito
cuando en este sindiós,
el discapacitado soy yo, ja.

Porque tú lo digas,
porque caminas más rápido,
porque hablas más deprisa.
Pero si no sabes ni qué dices,
ni a dónde narices te diriges,
no disfrutas de la brisa,
me meo de la risa.
Y ahora me despido,
que viene el Coronavirus,
y el cabrón,
no avisa. Ja.